miércoles, 25 de febrero de 2026

LA INOBSERVANCIA DEL SISTEMA

La Inobservancia del Sistema


 En la República Dominicana, la delincuencia ha experimentado un crecimiento alarmante en los últimos años. No se trata únicamente de un fenómeno aislado producto de la pobreza o la falta de oportunidades; es también el resultado de la inobservancia y permisividad de un sistema que ha normalizado prácticas y espacios que atentan directamente contra la estabilidad social de nuestros barrios. No es descuido es inobservancia deliberada.

Las autoridades han permitido el incremento descontrolado de los (colmadones drinks)  verdaderos focos de desorden social, establecimientos donde se mezcla la venta de alimentos con el consumo excesivo de alcohol a cualquier hora y música a alto decibeles. A esto se suma la proliferación de (bancas deportivas y bancas de lotería) en cada esquina, así como otros lugares negativos para las barriada donde es fácil el acceso a los estupefacientes`, lugares que son identificados por toda la comunidad, excepto por los organismos de control. Promoviendo una cultura de dependencia, azar y falsa esperanza económica en comunidades que necesitan educación y empleo, no apuestas. Esta permisividad no es ingenua, es estructural.

Estos centros, lejos de aportar al desarrollo comunitario, fomentan escenarios que facilitan el aumento de la criminalidad: asaltos a plena luz del día, atracos, violencia intrafamiliar, violaciones sexuales y una cultura de ocio desordenado que atrapa especialmente a los jóvenes sin orientación. Se crea así un círculo vicioso donde la marginalidad se convierte en norma y la esperanza en excepción. Se ha construido una cultura de distracción masiva que mantiene a los sectores vulnerables entretenidos en el ruido, mientras se les niega formación, pensamiento crítico y movilidad social.

Aquí se evidencia la inobservancia del Estado dominicano: la permisividad estructural que empuja a los sectores más vulnerables a permanecer en el caos y en la ignorancia social. Un pueblo sin formación crítica, difícilmente reclama sus derechos. Un pueblo atrapado en la sobrevivencia diaria no cuestiona el sistema que lo mantiene en condiciones de desigualdad.

Un pueblo ocupado en sobrevivir y distraerse no reclama derechos. Un pueblo atrapado en el caos no cuestiona el sistema. Eso es control social disfrazado de normalidad.

Otro punto sensible es la inmigración haitiana. Es innegable que la situación social y económica de Haití impacta directamente a la sociedad dominicana. El flujo migratorio genera tensiones en los servicios públicos como educación y salud, empleo informal especialmente en comunidades ya vulnerables. No se puede ignorar que la presión sobre los servicios públicos, recae principalmente sobre los sectores más pobres del país. No se trata de xenofobia, se trata de planificación, soberanía y responsabilidad gubernamental. Cuando el Estado no regula, los barrios pagan las consecuencias.  Hace falta  políticas públicas responsables, planificación estatal efectiva y una gestión migratoria firme, humana y organizada, que priorice el bienestar nacional sin perder el enfoque en los derechos humanos.

La marginalidad no es casual. Es el resultado de decisiones políticas, de omisiones estratégicas y de una falta de voluntad para transformar verdaderamente las condiciones estructurales de pobreza

Sin embargo, más allá de cualquier problemática estructural, existe una verdad innegable: la única vía real de transformación social es la educación. La educación es el instrumento que rompe cadenas de ignorancia, reduce la delincuencia, eleva la conciencia ciudadana y fortalece la democracia.

Un pueblo educado no se deja manipular, un  pueblo educado exige justicia. Un pueblo educado construye desarrollo. Un pueblo educado no se entretiene con migajas.

Un pueblo educado no acepta vivir en el desorden permanente.

La transformación no vendrá de más drinks, colmadones, más bancas, ni de más lugares de corrupción, ni más discursos vacíos. Vendrá de inversión real en educación, regulación efectiva y voluntad política social.

SIN EDUCACIÓN NO HAY LIBERTAD.!!!!

 

Lic. José Pérez Saviñon/Gestor Social.

Este blog (trabajosocialcomunitarios.blogspot.com) trabaja de forma voluntaria, para crear  la conciencia social, para fortalecer la identidad, respeto social a los ciudadanos.

 

martes, 24 de febrero de 2026

LIGA MAYI / PROYECTO DE TRANSFORMACION SOCIAL.

 


LIGA MAYI

Proyecto de Transformación Social.

La Liga Mayi tiene como fundador a Miguel Martínez Brito, mayormente conocido como Mayi Brito, nacido en Santo Domingo y criado en Villa Arriba, provincia Duarte, junto a su madre. Su historia es el reflejo de cómo el compromiso social y la fe pueden convertirse en instrumentos de transformación comunitaria.

El proyecto Liga Deportiva de Beisbol (Liga Mayi) inició el 15 de octubre de 1997 en la comunidad La Mina del Café de Herrera, en Santo Domingo Oeste. República Dominicana. Este valioso proyecto socio-deportivo dio sus primeros pasos con una visión clara: rescatar a niños, niñas y jóvenes de situaciones de vulnerabilidad social mediante el deporte.

La idea surge cuando Miguel Martínez Brito visita a su tía, la señora Ana Brito, en La Mina del Café, y observa a jóvenes en conflictos, en situación de calle y abandono social. Aquella realidad lo impactó profundamente y lo motivó a crear un espacio de desarrollo integral, donde el béisbol fuera más que un juego: una herramienta de formación en valores como la disciplina, el respeto y la educación.

Desde sus inicios, la Liga Mayi ha promovido la ocupación del tiempo libre en actividades sanas, fomentando la salud física y mental, la inclusión social y la participación activa de las familias en el proceso formativo de sus hijos.

El proyecto ha estado sustentado en principios cristianos. Miguel Martínez Brito, hombre de fe, integra la prédica de la palabra de Dios dentro de sus actividades deportivas, promoviendo no solo el desarrollo atlético, sino también el crecimiento espiritual y moral de los participantes.

Una figura clave en los inicios fue Inocencio Rodríguez, persona muy conocida en el sector La Mina del Café, quien contribuyó significativamente al reclutamiento voluntario de los niños. Juntos visitaban casa por casa, motivando a los padres a integrar a sus hijos en la práctica del béisbol.

En el año 2000, los entrenamientos se trasladaron al área deportiva del Ensanche Altagracia de Herrera (el play), donde la liga pasó a formar parte de la Unión Deportiva del Ensanche Altagracia de Herrera (UDENSA), institución sin fines de lucro que trabaja por el fortalecimiento del deporte en el sector y coordina las actividades deportivas comunitarias.

La familia de Miguel Martínez Brito ha sido pilar fundamental del proyecto. Su esposa, la señora Josefina Román (Katty), junto a sus cuatro hijos, participa activamente en el proceso de formación y entrenamiento de los niños y jóvenes. Asimismo, es importante destacar la labor del entrenador Ramón Cabrera Pichardo, quien ha contribuido significativamente al desarrollo técnico y formativo de los atletas.

En la actualidad, el profesor Miguel Martínez Brito (Liga Mayi) cursa la Licenciatura en Educación Física en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), fortaleciendo así su preparación académica para continuar aportando al desarrollo deportivo y social de su comunidad.

La Liga Mayi no es solo una escuela de béisbol; es un proyecto de vida, un espacio de esperanza y una plataforma de oportunidades para cientos de niños y jóvenes que encuentran en el deporte un camino hacia un mejor futuro.

 

Lic. José Pérez Saviñon/Gestor Social.

Este blog.( trabajosocialcomunitarios.blogspot.com) trabaja para contribuir e implementar los valores sociales de la comunidad y sus actores que intervienen en el proceso de desarrollo de una mejor sociedad.



 

domingo, 22 de febrero de 2026

JOSE PEREZ SAVIÑON / GESTOR SOCIAL

 

Justicia Social

He dedicado toda mi vida a la formación social y al trabajo comunitario, comenzando desde mi propia familia y extendiéndolo a cada comunidad donde he tenido la oportunidad de servir. Creo firmemente en el compromiso humano con quienes más lo necesitan. Ayudar a las personas en situación de vulnerabilidad no es solo un acto de solidaridad, sino un deber moral.

Estoy convencido de que debemos ser más serviciales con nuestros semejantes. Dar de nosotros mismos es un acto de fe; sembrar en otros es la única forma verdadera de cosechar bendiciones. La empatía debe superar la indiferencia. Necesitamos más sensibilidad social y menos apatía.

Gran parte de mi vida la dediqué al cuidado de mi querida madre durante su proceso de enfermedad. Esa experiencia fortaleció mi vocación de servicio y reafirmó mi compromiso con mi familia y con la sociedad. El amor, el sacrificio y la responsabilidad social no son discursos: son acciones diarias.

Tengo la convicción de que sin educación no hay libertad. La educación es el único medio real que tenemos para desarrollarnos intelectualmente, progresar económicamente y alcanzar el respeto social. Un pueblo educado es un pueblo consciente, libre y digno.

Me considero un humanista social. Creo en los valores del amor, la compasión y la justicia, como los promovía Jesucristo. Debemos valorar la vida que nos regala el Todopoderoso y actuar con coherencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos.

La transformación social comienza en cada uno de nosotros.

Servir al vulnerable, acompañar al enfermo, orientar al confundido y defender al maltratado no es una opción para el que tiene fe, es un deber moral .La sociedad cambia cuando entendemos que el dolor ajeno también es nuestra responsabilidad. No basta con creer, hay que actuar. No basta con hablar de amor, hay que practicarlo.

Hoy más que nunca necesitamos una fe viva, una fe que se traduzca en justicia social, solidaridad y compromiso real con los más necesitados. La obra social es una responsabilidad moral y espiritual.

 Lic. José Pérez Saviñon/ Gestor Social        

jueves, 19 de febrero de 2026

EL SISTEMA EDUCATIVO DOMINICANO UNA INVOLUCION SOCIAL PREOCUPANTE.

 



El sistema educativo dominicano una involución social preocupante

El sistema educativo de la República Dominicana atraviesa una etapa crítica que evidencia una preocupante involución social. En lugar de avanzar hacia un modelo formativo más humano, inclusivo y responsable, observamos con inquietud cómo se debilitan aspectos fundamentales en la protección y orientación de nuestros estudiantes.

Uno de los problemas más alarmantes es la falta de atención adecuada ante situaciones de acoso escolar, maltrato y abuso estudiantil (bullying). En muchos centros educativos no existe un protocolo claro y efectivo para prevenir, identificar y enfrentar estas situaciones. Peor aún, en algunos casos se percibe una preocupante indiferencia por parte de las autoridades escolares, quienes deberían asumir con responsabilidad su rol como garantes del bienestar físico y emocional de los estudiantes. En muchos casos se minimizan denuncias, se ignoran señales de alerta y, en demasiadas ocasiones, se protege la imagen institucional antes que la integridad emocional de los estudiantes.

Esta indiferencia institucional no es un simple descuido, es una forma de complicidad silenciosa. Cuando una escuela no actúa ante el acoso, no investiga, cuando no sanciona puede normalizarse.

El rol de las autoridades educativas va mucho más allá de administrar horarios y cumplir con un calendario escolar. Su deber es garantizar un ambiente seguro, respetuoso y formativo. Sin embargo, la falta de protocolos claros, de seguimiento efectivo y de consecuencias reales demuestra una preocupante ausencia de liderazgo y responsabilidad.

La escuela no es solamente un espacio para impartir contenidos académicos; es también un entorno de formación integral, donde se construyen valores, se fortalecen principios y se moldea el carácter de las futuras generaciones. Cuando se ignoran los conflictos internos, cuando se minimizan las denuncias de acoso, o cuando no se brinda acompañamiento psicológico oportuno, se está fallando en la misión esencial de educar.

Es urgente que el Ministerio de Educación, junto a directores, orientadores y docentes, asuma con mayor firmeza la implementación de políticas reales de prevención del bullying, así como mecanismos de seguimiento y sanción cuando sea necesario. No basta con discursos institucionales; se requieren acciones concretas, capacitación constante y supervisión efectiva.

La República Dominicana necesita un sistema educativo que proteja, que forme con valores y que actúe con responsabilidad. No podemos normalizar la violencia ni la indiferencia. El futuro de nuestra sociedad depende directamente de la calidad humana y moral que se construya hoy en nuestras aulas.

Debemos de actuar en conjunto sistema educativo, la sociedad como  ente  de  equilibrio y estabilidad social, sin retórica, pero con pragmatismo para el bienestar de nuestros niños/as y jóvenes.

 

Lic. José Pérez Saviñon/ Educador social.

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domingo, 15 de febrero de 2026

Dr. Francisco Pichardo Pantaleón/ trabajando con la gente de a pie


 Dr. Francisco Pichardo pantaleon

 Dr. Francisco Pichardo pantaleon, es un médico internista reconocido por su profunda vocación de servicio, su trato sencillo y su sensibilidad frente a las realidades de vulnerabilidad social. Su ejercicio profesional ha estado siempre guiado por principios humanistas, priorizando la dignidad de las personas y el acceso equitativo a la salud.

A lo largo de su trayectoria ha demostrado ser un promotor constante de la inclusión, la participación comunitaria y el compromiso social. Su liderazgo se ha caracterizado por la cercanía con la gente, la escucha activa y la búsqueda de soluciones colectivas a los problemas sanitarios y sociales.

Fue director del Hospital Vinicio Calventi, donde evidenció capacidad gerencial y un enfoque centrado en el paciente, bajo el concepto de primero
la gente, la gente de a pie. Durante su gestión impulsó iniciativas orientadas a fortalecer la calidad de los servicios, la humanización de la atención y el vínculo entre el hospital y la comunidad.

Además, es fundador de Quisqueya Hacia el Futuro, un proyecto sociopolítico, cultural y de salud enfocada en la formación ciudadana,  en el servicio de salud a los mas vulnerables, la promoción de valores democráticos y el desarrollo integral de la población.

Su vida y obra reflejan coherencia entre pensamiento y acción, así como una entrega total a las causas que promueven bienestar, salud integral,  justicia social y oportunidades para todos.

 Lic. José Pérez Saviñon/ Gestor social