jueves, 19 de febrero de 2026

EL SISTEMA EDUCATIVO DOMINICANO UNA INVOLUCION SOCIAL PREOCUPANTE.

 



El sistema educativo dominicano una involución social preocupante

El sistema educativo de la República Dominicana atraviesa una etapa crítica que evidencia una preocupante involución social. En lugar de avanzar hacia un modelo formativo más humano, inclusivo y responsable, observamos con inquietud cómo se debilitan aspectos fundamentales en la protección y orientación de nuestros estudiantes.

Uno de los problemas más alarmantes es la falta de atención adecuada ante situaciones de acoso escolar, maltrato y abuso estudiantil (bullying). En muchos centros educativos no existe un protocolo claro y efectivo para prevenir, identificar y enfrentar estas situaciones. Peor aún, en algunos casos se percibe una preocupante indiferencia por parte de las autoridades escolares, quienes deberían asumir con responsabilidad su rol como garantes del bienestar físico y emocional de los estudiantes. En muchos casos se minimizan denuncias, se ignoran señales de alerta y, en demasiadas ocasiones, se protege la imagen institucional antes que la integridad emocional de los estudiantes.

Esta indiferencia institucional no es un simple descuido, es una forma de complicidad silenciosa. Cuando una escuela no actúa ante el acoso, no investiga, cuando no sanciona puede normalizarse.

El rol de las autoridades educativas va mucho más allá de administrar horarios y cumplir con un calendario escolar. Su deber es garantizar un ambiente seguro, respetuoso y formativo. Sin embargo, la falta de protocolos claros, de seguimiento efectivo y de consecuencias reales demuestra una preocupante ausencia de liderazgo y responsabilidad.

La escuela no es solamente un espacio para impartir contenidos académicos; es también un entorno de formación integral, donde se construyen valores, se fortalecen principios y se moldea el carácter de las futuras generaciones. Cuando se ignoran los conflictos internos, cuando se minimizan las denuncias de acoso, o cuando no se brinda acompañamiento psicológico oportuno, se está fallando en la misión esencial de educar.

Es urgente que el Ministerio de Educación, junto a directores, orientadores y docentes, asuma con mayor firmeza la implementación de políticas reales de prevención del bullying, así como mecanismos de seguimiento y sanción cuando sea necesario. No basta con discursos institucionales; se requieren acciones concretas, capacitación constante y supervisión efectiva.

La República Dominicana necesita un sistema educativo que proteja, que forme con valores y que actúe con responsabilidad. No podemos normalizar la violencia ni la indiferencia. El futuro de nuestra sociedad depende directamente de la calidad humana y moral que se construya hoy en nuestras aulas.

Debemos de actuar en conjunto sistema educativo, la sociedad como  ente  de  equilibrio y estabilidad social, sin retórica, pero con pragmatismo para el bienestar de nuestros niños/as y jóvenes.

 

Lic. José Pérez Saviñon/ Educador social.

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